Santiago

Santiago fue publicado en el 2003, lo compré hace unos meses y llevaba aguardando la oportunidad de probarlo.

El tema del juego no es un gran aliciente a la hora de adquirirlo, somos agricultores de cabo verde que plantamos patatas, guindillas, tomates, bananas y azúcar y debemos obtener al final del juego los más grandes y mejor irrigados campos de cultivo.

Durante el juego debemos subastar las piezas de cultivo y sobornar al jugador que tenga el título de capataz durante ese turno para que elija la zona que nosotros designamos para regar.

El juego es muy sencillo, es corto y es un juego muy claro, nada complejo. En términos generales podría decir que es un juego que me ha gustado y de rejugabilidad moderada.

Tiene en contra que puede ser un juego con cálculos pesados de turno a turno, y si uno de los jugadores es muy analíticos el juego se puede hacer pesado, y es que en todo momento podemos saber quien va ganando mas o menos por el número de campos, los trabajadores desplegados y los campos regados, lo cual le quita algo de intríngulis al juego, pero como ya he dicho, es un juego sencillo.