Primeras impresiones sobre Medici Vs Strozzi
Un juego para dos personas editado en una caja tamaño Kosmos de las pequeñas por Rio Grande Games y Abacus y diseñado por Reiner Knizia inspirado en su juego Medici.
Medici es un juego de subastas y uno se pregunta ¿Un juego de Subastas para dos? Pues si, y la cosa encima pinta interesante.
Solo he jugado una vez y la partida fue algo caótica de la que solo puedo sacar una imagen muy superficial del juego. Los componentes son buenos aunque los colores elegidos y las ilustraciones desmerecen un poco, además, una vez destroquelado, parece que va todo comprimido en esa pequeña caja y lo cierto es que para mi se queda pequeña.
Como he comentado, el juego parece bastante interesante. Básicamente la mecánica es la siguiente, dividido en tres rondas, los jugadores juegan turnos sacando de una bolsa una dos o tres mercancías y propone un precio, si el oponente acepta se queda con las mercancías y debe cargarlas en uno de sus barcos o desecharlas, si no acepta el precio marcado por el jugador activo, este debe pagar y quedarse con las mercancías.
Aquí viene la dificultad del juego, ¿Cuanto debo pedir o hasta donde debo arriesgar? El juego parece bastante matemático y muy sesudo, aunque nosotros en esta primera partida jugamos a lo loco y acabamos con perdidas ambos jugadores, cosa que según he podido ver en BGG hes bastante normal en las primeras partidas.
Las mercancias obtenidas se van montando en unos barcos que atracan en tres diferentes puertos y al final de cada ronda se contabilizan las mercancias, dicho en pocas palabras el jugador que tenga mas mercancias que el otro obtiene beneficios que pueden ser aumentados por monopolio.
Pero mi duda básica sigue siendo la misma, ¿cuanto debe pedir uno por las mercancías? en principio en una ronda no deberíamos superar las 80 monedas, porque ese es el beneficio máximo obtenido por ronda sin contar los beneficios obtenidos por monopolio, todo lo que pasemos de ahí es palmarla casi con seguridad, ya que el oponente solo tiene que dejar que nos comamos nuestras propias mercancías y nosotros mismos nos acercaremos a una partida perdida con casi toda seguridad si el oponente no derrocha igual que nosotros.
Un juego que pinta muy bien, aunque repito la esencia: Esta lleno de operaciones matemáticas y parece bastante sesudo.
Y si, la foto es mala de narices.