Age of Empires III — Descripción del juego y primeras impresiones
Age of Empires III es un juego basado en su homónimo de ordenador editado por Microsoft, en el, representamos a una de las potencias europeas de la época del descubrimiento interesadas en colonizar y explotar los recursos de las nuevas tierras descubiertas. La victoria es para aquel jugador que haya obtenido más riquezas y Gloria durante los ocho turnos que dura el juego.
Los componentes del juego son bastante llamativos: muñecos, barcos y monedas de plástico, tablero rígido y el cartón de las fichas más que aceptable. Pero como casi todo lo que se hace en China todos estos componentes huelen un poco a cutre, las unidades pueden confundirse, los colores de estas hacen que te piten los oídos y el tablero da miedo abrirlo de lo que cruje (Espero que no se barquee) parece que se va a romper, esa impresión me queda reforzada al ver que han utilizado para las instrucciones el mismo papel que utiliza el de la tienda de electrodomésticos para sus folletos.
El juego está diseñado por Glenn Drover, un diseñador que visto su currículo podría dar miedo de no ser por que su anterior juego fue Railroad Tycoon, un juego bastante entretenido aunque no muy equilibrado.
Age of Empires III es un híbrido, un Eurojuego con un tema muy desarrollado (al estilo de los diseños típicos americanos). El objetivo del juego es obtener bienes comerciales en diversas combinaciones, descubrir nuevas regiones, y tener la mayoría de colonos en el mayor número posible de regiones del nuevo mundo. Para ello disponemos de colonos y especialistas (mercaderes, capitanes, soldados y misioneros) que no son más que colonos pero que nos proporcionan habilidades especiales durante el desarrollo de juego.
El juego está dividido en tres eras, tras la cual se puntúa, y estas eras a su vez están divididas en turnos y completaremos 8 para acabar el juego. Cada Turno disponemos de un número limitado de colonos y especialistas que debemos colocar por orden en las diferentes zonas de la derecha del tablero. En la siguiente fase del turno y dependiendo de donde hayamos colocado a nuestros colonos podremos obtener la iniciativa, enviar colonos al nuevo mundo, comerciar con bienes, aumentar nuestra flota mercante para mejorar nuestros bienes, construir edificios que nos aportan ventajas, entrenar especialistas que sirven para aumentar la eficiencia de los colonos en el desarrollo del juego, descubrir nuevas tierras o lanzar una guerra contra otro jugador.
Realizamos una partida de prueba dos jugadores y aunque las reglas del juego dicen que es para un rango de 2 a 5 jugadores, no hay reglas especiales para dos jugadores, por lo que mucha de la tensión que parece tener el juego se diluye en una partida en la que cada jugador va por su lado.
El juego parece bastante correcto, no puedes hacer todo lo que quieras por falta de recursos y el desarrollo se hace entretenido, los jugadores se ven obligados a planificar y parece que las estrategias a largo plazo pueden funcionar.
Al no ser un Euro al uso y aunque es un juego bastante accesible, la experiencia es un rango, saber gestionar tus colonos requiere experiencia, en nuestra primera partida, casi hasta el final de la primera era, casi tres turnos, no supimos gestionar la colocación de nuestros colonos, lo que hizo que no pudiéramos desarrollar el juego en toda su plenitud.
Esta primera partida me ha dejado un buen sabor de boca y con ganas de repetir.